El proyecto contra las violencias hacia las mujeres, conocido como Ley Mirabal, ya está en la Cámara de Diputados: lo presentó la ministra Gloria Reyes y lo asumieron 78 legisladores.
La pieza crea por primera vez en el país los delitos de violencia vicaria y vicariato: dañar, amenazar o retener a los hijos o allegados de una mujer para castigarla costaría de 5 a 10 años de cárcel, y si el agresor les quita la vida buscando hacerla sufrir, la pena llegaría hasta 40 años.
También castiga la convivencia de pareja con menores (5 a 10 años), la esterilización forzada (10 a 20 años; 20 a 30 si la víctima es niña o adolescente), la sextorsión y difundir imágenes íntimas sin permiso (5 a 10 años, hasta 20 con menores) y la violencia política, con hasta 20 años. Además, prohíbe la conciliación: reconciliarse con el agresor no cerrará el proceso.