Un informe sobre el apagón general del 16 de abril de 2025, en plena Semana Santa, detalla que el evento se desató por el contacto de la vegetación con el tendido eléctrico y las pobres condiciones de la subestación de Cambalache, y dejó sin servicio a cerca de 1.5 millones de clientes en toda la isla.

Según el documento, cinco días antes del apagón LUMA Energy había hecho un patrullaje aéreo de la línea de transmisión 50100, entre Barceloneta y Manatí, sin detectar la concentración de vegetación alrededor del tendido que terminó desencadenando la falla.

El informe vuelve a poner bajo la lupa el manejo del despeje de vegetación y el estado de las subestaciones del sistema eléctrico, en momentos en que la isla sigue operando con una reserva de generación muy limitada.